Ay ma. Te quiero, te amo. Es repugnante que tenga que pasarte algo para abrir los ojos y madurar mínimamente. A veces me olvido que todo es efímero y nada es seguro en la vida. Así como las relaciones, si no las cuidamos nosotros hoy nadie va a poder arreglarlo mañana. Y quizá soy tan arrogante que creo que a pesar de todas mis palabras hirientes y mi actitud todos siempre tienen que tener en claro que los quiero, y no es así. Sé que perdí mucho más de lo que gané por estar equivocada, y tal vez perdí tantos años de vos por no saber solucionar estos problemas.
Ahora miro hacia atrás y siento tanta ternura por vos, esas cosas que se nos esconden o se nos pasan por alto y después te embisten de golpe cuando llegan momentos críticos, momentos que te hacen cambiar la cabeza.
Que suerte que estás bien, gracias por el mensaje tan lindo, aunque no pueda sacarlo de mí o de ésta página, te quiero muchísimo y estoy tan triste por lo que pasó, solo agradezco que no haya sido nada demasiado grave.
No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Followers ♥
domingo, 18 de marzo de 2012
Y esa remerita? Que linda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario