El viento. Poder elegir. El color del cielo que nunca se repite. La noche. La lluvia mojando el pasto, el sol secándolo. Como una toalla calentita después de una ducha en invierno.
Los besitos de un perro, podría pasar horas diciéndole que la amo. Podría ver las nubes pasar todo el día a su lado. Qué más puedo pedir que tener un hermano para mí sola.
Y todos los sabores esperando por mí.
Si no creo en mí misma no es tan grave: al menos todavía puedo sorprenderme.
Si todo va mal, si me toca dar lo perdido por perdido, no voy a doblegarme, ésta vez no va a ser tan fácil golpearme a mí misma.
Es increíble la cantidad de cosas hermosas que encuentro escritas, en momentos que después olvido. Que vengan no más a decirme que cosas están mal, que no se puede, que dicen que no está bien..
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