Con tantos sueños que tuve, creo que me levanté más cansada de lo que estaba.
Estaba todo bien, sonrisas de esas que son tan hermosas, salimos a caminar y dije ves? que lindo es caminar por esta plaza de noche. Pero cuando miré la hora ya era muy tarde y me dijiste no podés venir conmigo, y lo único que supe hacer fue empezar a correr. Venías atrás pero yo sólo quería correr.
En momentos como este me gustaría tanto poder contar con ustedes y que me dieran el abrazo más grande del mundo, después quizá volver a la realidad y que ni nos registremos..