No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Anywhere but home.
Que hermoso es mirar a la gente pasar, sentarse en un banco y ver el sol irse a dormir, acostarnos en la plaza después de fumar y que nada de nada pueda cagar ese momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario