No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.

Followers ♥

martes, 14 de febrero de 2012


Y mi vida se volvió en un infinito, un ocho sin pies ni cabeza, empieza donde termina y todo vuelve a repetirse. Me gusta pensarla como un caleidoscopio, en el que todo se transforma y nada vuelve a ser igual, nos mezclamos y nos reinventamos hasta el día en que morimos.

No hay comentarios: