Los amo, no puedo creer que son míos. Perdón que me cuelgue y me olvide de todo, no es que no los tenga presentes es que suelo a tomar todo por sentado. Son lo más leal, hermoso y tierno que puede existir. Que amor más grande hay que el suyo? Tenerlos a ustedes siempre me sostuvo para no caer.
No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Followers ♥
jueves, 16 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario