No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Te pesqué mirando el horizonte, ahí se van, las nubes como cebras, corriendo como locas, escapan de tus ojos…que piensan y piensan.
Al final el clima estuvo lindo, despejado, como nuestras distancias, cercanas, sin movimientos falsos, cercanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario