No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Darte cuenta que no tenés ni un sólo amigo al alcanze de la mano, que piense en vos.
Darte cuenta que no tenés mejores amigos, que los perdiste, es lo más bajo que puede pasarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario