No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.

Followers ♥

martes, 28 de septiembre de 2010

No hay nada que duela más que resignar. Resignar los sueños, los deseos, finalmente las esperanzas.
Son palabras que suenan muy imbéciles, pero es lo que pierdo hoy, lo que vuelvo a perder bah.
Y resignar una cosa a cambio de otra, vaya y pase. Tener que elegir, es algo que nos da satisfacción después de todo, porque tenemos el poder de desición y manejar las cosas. ¿Pero porque sí? ¿Acostumbrarte porque no hay otra? No señor, demasiado dolor de cabeza para mí.

No hay comentarios: