-Eres muy malo Niño Jesús. ¡Yo que pensaba que esta vez iba a nacer Dios, y haces esto conmigo! ¿Por qué no me quieres como a los otros chicos? Me portaba bien. No peleaba más, estudié mis lecciones, deje de decir palabrotas. Ni siquiera "traste" decía. ¿Por qué hiciste esto conmigo, niño Jesús? Van a cortar mi planta de naranja-lima y ni siquiera por eso me enojé. Solamente lloré un poquito... Y ahora... Y ahora....
Nuevo torrente de lágrimas
-Yo quiero de nuevo a mi Portuga, Niño Jesús, me lo tienes que traer de nuevo...
Una voz muy suave, muy dulce, le habló a mi corazón. Debía ser la voz amiga del árbol en el que me sentara.
-No llores niñito, él se fue para el cielo.
No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Followers ♥
martes, 4 de mayo de 2010
El Mangaratiba
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario