Decir las cosas es fácil cuando sabés que la respuesta del otro es la que querés escuchar. Y sí ya sé yo hago lo mismo, pero no sé, de todas formas me molesta me gustaría poder ser totalmente sincera, totalmente yo, y sin embargo siempre estamos reprimiendo cosas por miedo, tal vez, por vergüenza, por lo que carajo sea.
Tal vez sea yo sola la que tiene miles de pelotudeces acumuladas en la cabeza, pero siento que no puede ser que empieze y termine todo ahí. Que no hayan comentarios acercadé, que ni se diga, que ni se piense, que ni exista. Como tampoco deben existir ciertas otras cosas porque es todo perfecto, porque estamos perfectamente conformes con todo y no hay ni una sola palabra más que decir.
Y en el colectivo volviendo de Adrogué las palabras son mucho más exactas, mucho más directas, pero no tengo idea de como sonarían.
¿De verdad no tenemos nada más para dar?
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