No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.

Followers ♥

viernes, 18 de diciembre de 2009

No quiero ir *hoy* a Cachengue, no quiero ir el Sábado hasta la bond, mucho menos salir y bardear a la noche como siempre. No tengo ganas de ese Domingo que va a ser tan lindo, ni de que me pasen a buscar al mediodía ni estar presente en su reunión ni que a la noche me lleven a cenar ni quedarme a dormir.
Ni de el Lunes irla a buscar después de que rinda y hacer lo mismo de todos los años cuando rendimos bien, el desayunito: me encanta pero no.
Tampoco quiero ver a Ailén, a Carla, a Sasha, a Lu, a Amira, a Marlene, a (¿a quién más le prometo cosas que no cumplo?) a nadie, a nadie de todos esos que siempre dejo tirados.
Tengo ganas de pasar el resto de mi vida tratando de asfixiarme con la almohada
y tal vez que vengas vos y me saques la almohada, con algo de resistencia de mi parte porque si me decido, who knows, puede ser un método muy eficaz de suicidio.
No sé que quiero, estoy otra vez en esos momentos en los que me levanto de la silla, me escapo de mi, abro la puerta, me paro del otro lado y miro. A través de la ventana. Pros y contras.
por qué volver a donde estaba; mis puntos de vista se baten a duelo, ya no es una pelea. Es una masacre. No one wins.
Afuera no hace frío ni calor, no hace, no hay, no falta, no necesito, no quiero, no busco, no dependo, no tengo, no soy, no nada.
Esto es como una trash-letter, buenísimo. No sé para donde correr ni a qué parte de mi hacerme caso. O sea, no sé, me perdí, se terminó toda la intraconecciónpercepción o como sea esa palabra que no me acuerdo, y que me suena a una canción que estaría piola escucharla, pero no sé cuál es.
Wateva', siempre adelante nunca hacia atrás, nunca. Es muy fácil ponerle pausa, y siempre me hago la boluda, un ratito más, dale, después le pongo play...
Es como si, mientras más tiempo dejo pasar, más tiempo creo que me aleja, y en realidad solo son más horas de mi vida que hice absolutamente todo lo contrario a lo que mis impulsos exigen.
Exigen decirte que no te quiero hablar nunca más en la vida para que no hayan más bifurcaciones, o exigen agarrarme de lo poco que entreveo y extrañarlo todo, dejarme extrañarte, no boicotearme los sentimientos, dejarme en paz, correrte, llorar. No sé, sentir, volver.

Yo sé bien que quiero estar con vos, pero no sirve de nada querer si voy a hacerte mal, eso es lo que tanto me hace pensar. Si te convengo.

No hay comentarios: