No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Es claro, hoy no soy yo, soy la otra yo.Listo, chau, a dormir en paz y que nadie ponga sus dedos índices sobre mi, ni que juegue a apretarme la cabecita.(Así, a lo lejos, cerrás un ojo y viendo con el otro, por entre tus dedos acomodás mi cabecita y piummmmm me exprimís los pensamientos)
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