Me volvía hielo, los dedos abriéndose camino entre mi pelo desordenado,
y un frío otra vez recorriéndome desde la última vértebra hasta la nuca detuvo todos mis movimientos, provocando que después de ciertos minutos (que desconozco cuantos) me despierte un escalofríos, me estire, niegue con la cabeza, vuelva la vista hacia algún punto definido no-borroso ésta vez, y me vaya más insatisfecha que antes.
Me pregunto cómo, me pregunto qué, qué es lo que me ata, qué es lo que busco, que es lo que me falta y qué es lo que tendrás.
Por qué conmigo mismo soy tan débil, cómo mi barato subconciente me gana y me atormenta, cómo hago para doblarme los tobillos hasta vencerlos y dejarme envuelta en miedo, pidiéndome perdón por lo que haya hecho y lo que no .
Bla bla blá.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario