No sé si el tiempo es propio de nuestra conciencia, no sé si existe de verdad, no sé quién pueda comprobar si todo es una foto o vá al ritmo de un tic-tac (o vá al ritmo de un tic-tac). ¿Pero qué diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guía innata y leal que vos bien sabés, no siempre podemos respetar. No siempre podemos.
Ay
basta, basta, bas ta no puedo ser tan
masoquistaNunca voy a llegar allá, nunca de los nuncas voy a lograr lo que quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario